Maratò de Barcelona 2011

Publicado: 9 marzo, 2011 en Sin categoría

Bueno, lo prometido es deuda, aquí tenéis la completita crónica de la Maratò de Barcelona ’11:

La carrera comenzó el viernes con el viaje. Del curro directamente al aeropuerto en transporte público, por supuesto. Nos quejaremos y tal, pero es un lujo llegar de Majadahonda al aeropuerto en aproximadamente una hora sin subirse a un coche. El avión salía a las 18:00 y bueno, embarcamos bien, pero tardó un poquito en salir. El trato de la gente de Vueling es maravilloso! Nada que ver con los impresentables de Easyjet. Lo ideal para esta situación, hubiera sido viajar en AVE, pero teniendo en cuenta que no sufrí muscularmete nada en la vuelta, no fue nada mal, porque 50 minutillos de vuelo no es nada.

En el aeropuerto nos esperaba la familia de Barcelona. Mercè y Oscar hacían de taxistas de lujo. Nos fuimos directamente a cenar en un sitio que molaba un montón, en plan bar americano con mogollón de cosas antiguas y cervezas extranjeras de barril. Dos pintas de Fosters y una peazo hamburguesa, un rato de juegos con el pequeño Ivan y para casa, que en el fondo estábamos cansados.

El sábado amaneció despacio, muy despacio… concretamente a las 10:00, que no hacía falta hacerlo antes. Nos fuimos al Tibidabo, desde donde pudimos ver Barcelona desde las alturas. Y luego a comer. La comida del sábado merecería una entrada del blog para ella solita. El restaurante, Pipa 5, el lugar, Badalona. La comida, calçots, alcachofas, pa amb tomaca y carne a la brasa. Según llegabas, te sacaban una fuente con pan payés recién tostado y otra con tomate y ajos… cosa más simple no existe, pero QUÉ BUENO!!! Con el hambre que teníamos, nos pusimos ciegos. Luego los calçots, que es una auténtica delicia. Comerselos es como disfrazarse en carnaval con babero, guantes… solo faltaba el gorrito de quirófano, pero merece la pena! Qué buenísimos! La carne asada en unas brasas a tres metros de nosotros. Y de postre una piña vaciada y de relleno sus propios trozos con crema catalana… sin palabras! Yo salí del restaurante hablando en catalán… y yo en la vida lo he hablado! Eran los calçots que me habían poseído!!! Si me llego a tumbar en el suelo, me pueden llevar rodando como los barriles de cerveza. Luego un paseíto por la playa y el pueblo de Badalona, muy tranquilitos. La cena en casa de Mercè, ya si, con pasta para los maratonianos… y butifarra, fuet, embutidos y otras delicias deliciosas! Mientras tanto, mucho cachondeo y risas, disfraces de los chinos y pelucas. Pero eso no lo veréis nunca, jejeje!

A dormir, que había que madrugar! A las 5:30 en pie para desayunar… por qué tan pronto? Eso me preguntaba yo… pero hay que hacer la digestión antes de la salida. Un desayuno normalito mientras veíamos unas noticias de la guerra del Golfo Pérsico en la primera… si, pero además, de la primera!!! Con Bush papi en la poltrona. A esas horas… creo que el programa tuvo una share de 2… Oscar y yo, concretamente. Nos vestimos como la ocasión lo merece, en plan ritual. Como los toreros, pero con dignidad. Luego algo muy importante, pero que mucho! La cagada pre-competi. No solo hay que hacer la digestión si no que además hay que llevar el interior lo más vacío posible. Podría haberlo omitido, pero es que es importante! A las 7:00 nos vamos y llegamos a la montaña de Montjuich a las 7:30… y por los pelos no tenemos sitio para aparcar!!! Estaba todo de bote en bote! Y menudo frío, por cierto. A las 8:00 nos armamos de valor, dejamos la ropa de abrigo en el coche y marchamos con lo básico para correr y la cola apenas perceptible por el frío. Un pisete, nos encontramos con los amigos y para la salida.

En la salida hubo un contratiempo que intentaré explicar someramente: A la hora de hacer la inscripción, debíamos elegir el tiempo en el que pensábamos que íbamos a acabar. Yo pequé de prudente y marqué la casilla de 3h30′-4h00′ y el resto marcó la de 3h00′-3h30′. Esto nos daba dorsales de diferentes colores que correspondían a cajones de salida diferentes. Se nos separaba, no solo físicamente si no en el tiempo, ya que su salida era unos minutos anterior a la mía. Me acerqué con intención de razonar al señor que verificaba los dorsales y le intenté explicar que todo mi grupo era de esa salida y que me hacía una faena si no me dejaba entrar… tras un intercambio de opiniones vi que no íbamos a llegar a un acuerdo y ante su negativa le solté “No me dejas entrar? Pues píllame si puedes!” y salí corriendo para dentro para mayor descojone del personal.

La salida de un maratón es algo que todo el mundo debería conocer en la vida. Es casi mágico y una sensación que te hermana con todos los presentes y te emociona. Tras unos minutos de espera, salida, a lo bestia, con confeti que no se acababa nunca y todo. Salimos en torno al puesto 6.000 de 15.000 corredores. No estaba del todo mal. Los primeros km fueron lentos. Aproximadamente a 5’20” el km, así que Oscar y yo decidimos darle un poco de brío al asunto. Enseguida perdimos a los compañeros corredores que quedaron atrás. Pero bueno, en un maratón cada cual ha de coger su ritmo y no tiene sentido forzar más de la cuenta desde el principio. Según pasaban los km se iba asentando la carrera y pasaban los nervios de la salida. Pasamos por el Camp Nou, que sinceramente, no me pareció nada del otro mundo. Primer avituallamiento y oh, sorpresa! Algo que en Madrid NO HAY! Un avituallamiento de esponjas!!! Qué ilusión, como los profesionales! Así que me dirigí a por una al gríto de “QUIÉN VIVE DEBAJO DEL MAR???“, a lo que las voluntarias que las repartían respondieron B-O-B-E-S-P-O-N-J-A!!!! Y qué delicia ese agua frsquita cayendo por la nuca… mmm!

Seguían cayendo los km y cada vez aumentábamos más el ritmo. Si queríamos bajar de las tres horas y media, teníamos que recuperar el tiempo perdido en los primero km. En el km 15 me tomo mi primer gel de glucosa con cafeína y al rato me encuentro como Popeye cuando se toma las espinacas o como Axterix cuando se toma la poción mágica! Y vinga, otro aceleroncillo más. Íbamos como auténticos bólidos, deprisa, recuperando tiempo y sintiéndonos magníficamente. Además, de MUY BUEN HUMOR!!! Pasamos la media maratón en 1h 45′, con lo que manteniendo el ritmo, lo teníamos bastante bien. En el km 23 estaba la familia esperando para darnos ánimos! Y oye, eso no se paga con dinero! Esos fugaces segundos en que ves las caras de la gente que quieres animándote es lo más parecido al dopaje emocional que existe!!! Corres por diversión, por que te gusta, porque quieres superarte… pero sobre todo por ellos! Toda esa gente se ha desplazado desde Madrid, Badalona y Barcelona para vernos y animarnos… hay que hacerlo lo mejor que podamos y si duele mejor, que sepan que nosotros también les queremos mucho… para eso y mucho más! Yo a esas alturas era feliz. Pero feliz como pocas veces lo he sido. A lo lejos se veía los globos de la liebre de las 3h 30′ cada vez más cerca. En la avenida Diagonal les pillamos y adelantamos. Cuando llegamos al km 30 ya les habíamos dejado muy atrás… PERO QUE MUY ATRÁS!!! Empezaba la carrera de verdad… Ahora nos enfrentábamos con el muro. Es como una visita de esas que caen mal, que no sabes cuando van a venir, pero vienen. De momento en el puerto no hacía aire en contra y de temperatura se estaba genial. El ritmo no paraba… seguía aumentando! Ya íbamos bastante por debajo de la marca y teníamos margen de sobra.

En el km 33 primera contrariedad. Pinchazo en el cuadriceps derecho. Un pinchazo muy incómodo que me duró medio km. Las mallas de compresión hicieron su trabajo y devolvieron el músculo a su sitio. La molestia seguía, pero respetándome. Dos km más tarde, en el 35, llega el momento de la separación. Le digo a Oscar que tire porque no puedo seguir su ritmo. Nos emplazamos en la meta con la mayor de las sonrisas, sabiendo que, salvo desgracia, iba a ser un buen día. Más o menos en ese punto ya veíamos a la gente como petaba. Un tío se desplomó justo delante de nosotros en ese instante y los cadáveres aparecían en las cunetas de cuando en cuando. Yo ahí entré en el umbral de las 200 pulsaciones por minuto!!! Estado que me acompañó a la meta. Hice 7 km a más de 200 pm!!! Como podréis ver en el gráfico del pulsómetro.

Ya solo fui poco a poco cogiendo mi ritmo, más lento que el de antes, pero aún brioso, porque no paraba de adelantar gente, mucha gente! En el km 30 iba en el puesto 4186 y en el 40 el 3079!!! Muy forzado pasé por las estrechas calles del centro, calculando mi tiempo, dándome ánimos a mi mismo y administrando el dolor, pues a esas alturas me dolía mucho todo! No podía parar ni bajar demasiado el ritmo, me lo debía a mi mismo, pero sobre todo a mi familia. Pasé el 40 muy jodido y las calles se hicieron interminables, larguísimas, infinitas… los segundos se hacían horas y todas esas metáforas de cuando vas jodido fisicamente, pero sobre todo mentalmente! Menos mal que ya era el cuerto maratón y uno va pillando experiencia… Mantener la calma era primordial y así lo hice. Parece que estoy poniéndome de héroe para arriba, pero es que yo, en esos momentos me sentía un héroe porque ya sabía que lo iba a conseguir! Hoy sigo pensando que fui un héroe por como mi cabeza y mi cuerpo se comportó aquella mañana.

Al final, vuelta a la Plaça de Espanya, Avda. de María Cristina, km 42… quedaban 195 metros y a la izquierda vuelvo a escuchar las voces de mi gente. Ya era un héroe! Feliz, con la carne de gallina entré en meta, sonriendo como nunca y viendo como mi reloj se paraba en tres horas, veintiséis minutos y ventiocho segundos! Mi mejor marca de siempre y tres minutos y medio por debajo de que que quería hacer! Aquello fue indescriptible! Me sentía eufórico, el dolor desapareció y solo quedaba una felicidad como pocas veces había sentido.

Al poco me encontré con Oscar que había pulverizado todos los registros con un tiempazo de 3h 23′!!! Abrazo de felicidad y complicidad entre ambos y camino al avituallamiento. Un poco de agua, fruta y una bebida isotónica y al encuentro de la familia. La fiesta estaba con ellos, cansados, quizá más que nosotros incluso, pero felices también. El pequeño Ivan sonreía al ver a su padre, yo no era capaz de atender a todo el mundo… Qué os voy a decir… No tengo palabras y cuanto más lo recuerdo, más me emociono.

Barcelona es una ciudad maravillosa donde tengo una familia maravillosa y donde hice un día una marca maravillosa que ojalá pueda batir pronto, porque las marcas están para ser batidas. Si pienso en cual fue la clave del éxito, creo que no me equivoco si digo que fue el trabajo mutuo hasta el km 35 y luego la serenidad en los momentos difíciles.

No olvidaré nunca ese día. Os quiero mucho a todos, a los que estábais allí y a los que no estaban, pero iban en mi corazón.

P.D.: Datos adicionales que me he dejado en el tintero:
Primera media maratón: 1h 45′ 07″
Segunda media maratón: 1h 41′ 21″
Puesto en la media maratón: 5111
Puesto en el km 30: 4186
Puesto en meta: 2804
Ritmo: 00:04:54
Velocidad: 11.86 Km/H

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Lo hice!

Publicado: 7 marzo, 2011 en Sin categoría

Para empezar, prometo una super crónica de la carrera del domingo con datos, muchos datos del pulsómetro que nos dirá lo mucho que sufrí los kilómetros finales.
Pero por ahora… YA SOY SUB-TRES HORAS Y MEDIA EN UN MARATÓN!!! Conseguí bajar hasta las 3h, 26′ y 28″ en un alarde de esfuerzo en los últimos kilómetros de alucine! Pero bueno, ya entraré en detalles…
Gracias a todos, familia, amigos… gracias por animarme, por creer en mi más que yo mismo y por llevarme en volandas hasta la meta en algo que, para mi, es un verdadero sueño! Ayer todos los malos momentos fueron enterrados bien profundo y terminaron dando fruto.

Visca la maratò de Barcelona i visca els somnis complerts!!!

Ni contaminación, ni leches!

Publicado: 13 febrero, 2011 en Sin categoría

Escribo porque esto es un blog y hay que escribir. Y lo hago sobre deporte porque este es un blog de deporte y como lo más relevante de este fin de semana ha sido mi primer entrenamiento de treinta kilómetros corriendo, voy a escribir sobre ello.
Ayer me fui de mi casa y subido a mis zapatillas con cordones, me encaminé mediante mis piernas a un ritmo suave pero de esa manera en la que se muestra esfuerzo a la gente que te observa, hacia la Casa de Campo. Una vez allí, como no sabía donde ir, contiué corriendo por esos caminos, que de tan vistos ya, cada día son más bonitos… y cuando me quise dar cuenta, ya estaba en casa de vuelta, pero con algo más de treinta kilómetros en mi cuerpecillo. El pulsómetro me dice que me porté como un campeón!
La primera vez de la temporada que corres treinta kilómetros, siempre es duro, pero por una vez en la vida, se me hizo fácil, ameno y me dejó sin secuelas habituales… nada de ampollas o tendinitis. Visto esto, creo que es porque ya voy siendo mayor y empiezo a hacer las cosas bien, cuidándome, estirando lo debido, cuidando el material… Es una maravilla poder subir las escaleras sin dolores ni cansancio! Esto me hace estar más ilusionado que nunca -otro objetivo: Incluir la palabra “ilusión” en cada entrada- y con unas ganas tremendas de que llegue el día del maratón.
Amo este deporte, amo los maratones y sobre todo, amo al Maratón de Madrid! La ilusión de correr en Barcelona, rodeado de amigos, con la oportunidad de hacer marca personal, dadas las inmejorables características de esa carrera, empequeñece -sin menospreciarla en absoluto- cuando la comparo con la ilusión de correr en Madrid por esos 42.195 metros tan maravillosos de mi casa! Espero estar ahí durante muchos años. No he hecho nada en mi vida que duela tanto como correr el Maratón de Madrid, pero a la vez, pocas cosas han hecho que sienta tantas cosas buenas como esta carrera.
Por eso la ilusión de salir a correr, porque sin un objetivo como este, no lo haría, la verdad… estaría dando pedales, lo más seguro. Pero llegar a meta en el Paseo de Carruajes del Retiro, justifica esa maravillosa mañana invernal de treinta kilómetros.
La carrera fue alucinante de bonita. El tiempo inmejorable, mogollón de gente haciendo deporte y sintiéndose sanos a pesar de la contaminación y de la velada excusa de la gente que NO HACE DEPORTE, que va diciendo que hacer deporte con la contaminación tan alta es malo. MÁS MALO ES QUEDARSE EN CASA SIN HACERLO CADA DÍA DEL AÑO!!! Y qué coño, que estamos en Madrid y aquí nunca habrá poca contaminación. Yo viví lo que muchos no vivísteis el sábado por la mañana… peor para vosotros!
Ahora tras esta caótica entrada en el blog, me voy a dormir, con la convicción de que este año habrá, no una, si no dos metas de sendos maratones esperándome!

Invictus

Publicado: 22 enero, 2011 en Sin categoría

He estado viendo la película sobre el mandato de Mandela y la Copa del Mundo de Rugby de Sudáfrica, de ahí el título de esta entrada. Hoy voy a ser escuetito porque tengo un sueño terrible, los párpados se me cierran y los esfínteres se me relajan.

Yo jamás he ganado ninguna carrera de todas las que he participado. Sería muy presuntuoso por mi parte presentarme en cualquiera de ellas, pensando que puedo ganar. Conozco mis limitaciones y sé que puedo ganarme a mí mismo. De eso se trata, de superación. A veces se consigue y regresas a casa con un muy buen sabor de boca, pero otras veces no lo consigues y bueno… no vienes tan contento. En ese sentido, no va lo que quiero expresar.

El desánimo. Hablo del desánimo. A veces cunde como el alcohol en una fiesta universitaria. Basta con encadenar un par de malos resultados y comienzan las dudas. He tenido horrorosos pensamientos derrotistas antes incluso de plantearme correr algo, pero puedo sentirme orgulloso de una cosa: La vida ofrece magníficos y muy duros adversarios, a veces, las circunstancias nos derrotan como en una mala carrera, pero el sentimiento de invencibilidad viene cuando seguimos al pie del cañón, pase lo que pase, porque se trata de superación. Me he superado físicamente bajando mis marcas en muchas ocasiones y además, me he superado mentalmente, superando mis derrotas morales. Y seguimos con ello… volcados con la vida, que es el más bonito deporte -en mi opinión- y al que todos podemos jugar. Veo como a mi alrededor se lucha por la vida y ese es mi ejemplo. Yo corro maratones, que son carreras de fondo porque me gusta lo que pasa desde la salida, pasando por esos 42.195 metros y hasta la meta. Lo que ocurre en mi cabeza durante toda la carrera es increíble y al final me doy cuenta de que he llegado invicto porque no me importa ser el primero o el último, si no hacerlo lo mejor que he podido. Y eso siempre ocurre. Sigo siendo invicto!

Ya estamos corriendo, ya estamos llegando!

Publicado: 20 enero, 2011 en Sin categoría

Abrí este blog para ir comentanco los entrenamientos y todas las situaciones reseñables que se fueran dando de camino al Ironman de Lanzarote 2011. Al estropearse el plan, no supe qué hacer con el blog… cerrarlo, reciclarlo en algo relacionado con la fotografía… no se.

El deporte es algo que mueve pasiones, dinero, drogas, ilusiones y un modo de vida. La educación y el respeto, para mi, son las cosas más importantes del deporte. Mucho más que las marcas y el llegar más lejor, más alto o más rápido. A mi, lo que me da el deporte es salud y un buen humor de la leche!

Ahora mismo me encuentro en mi habitación, escribiendo a oscuras y haciendo mi kamasutra particular de estiramientos. Dolorido, con las piernas que se le quedan a casi cualquiera tras un rodaje largo, pero feliz y contento como después de una semana de sexo salvaje con la Duquesa de Alba, que será una vieja, pero tiene una cara de guarrilla… A lo que iba, estoy contento, me dura el efecto de las endorfinas y deseo escribir sobre lo bonita que es la vida del atleta popular!

La vida del atleta popular se sustenta en sus circunstancias y el deporte, donde el deporte suele estár en un escalafón bastante por debajo de lo que la gente piensa. La familia, el trabajo, obligaciones varias dependiendo del tipo de vida que cada uno lleve y finalmente el deporte. Al menos, así es en mi caso y si no fuera así, YO sería un necio. Esa es mi orgullo. Bajar de tres horas y media un maratón, está guay, pero mola más tener a la familia en la meta, que te va a recibir como un héroe, hagas lo que hagas. Y si eso ocurre es porque te quieren y les quieres. Has cuidado a tu familia y ellos a ti.

Bueno nenes, que he vuelto. No para hacer lo que tenía pensado, pero este culo no se queda quieto, pase lo que pase!

Espantá

Publicado: 11 octubre, 2010 en Sin categoría

Después de ver la negra piedra volcánica de Hawaii este fin de semana en las imágenes que nos han llegado del Ironman más importante del año. Después de ver las azules aguas de su bahía de Kona. Después de haber tomado una decisión muy importante. Después de muchas cosas que han ido ocurriendo, he dedicido publicarlo. No correré el Ironman de Lanzarote 2011 (joder, cómo me ha costado escribir esto!).

Recientes y desgraciados sucesos me han hecho tomar esta decisión. Estaba muy cansado de intentar entrenar, haciéndolo mal, muy mal, a la vez que intentaba atender a mi familia, haciéndolo mal, muy mal. Con un resultado tan lamentable en todos los ámbitos y sientiéndome como me estaba sientiendo, cansado y mal conmigo mismo, decidí centrarme en lo más importante, que es mi familia. El Ironman tendrá que esperar.

Pensaba que lo tenía asumido y poco a poco iba asimilándolo… pero al ponerlo por escrito me ha dado un bajón y me siento muy triste. Es la renuncia (voluntaria y para nada definitiva) a un sueño… AL SUEÑO! Pero bueno, soy muy joven y se que lo haré algún día. Y cuando eso ocurra, veré que todo lo que haya pasado anteriormente habrá merecido la pena. Se que hago lo correcto, pero duele como una almorrana mal curada.

Por el momento no se qué haré con este blog… tendré que cerrarlo o reciclarlo. Para lo primero hay tiempo, para lo segundo tendré que encontrar una inspiración.

Hoy tengo un pensamiento diferente al habitual. Me ha costado levantarme un huevo! Y solo pienso en dos cosas, por este orden: Un desayuno en IKEA y volver a domir. El madrugar (madrugar implica trabajar, lógicamente), entrenar (muy mal ultimamente, por cierto), buscar piso, y las labores habituales, me están matando. No hay día que no piense en Lanzarote y la verdad, con el cuerpo escombro que me gasto ultimamente, acojona.

No se si alguna vez lo he explicado, pero sabéis cómo llegué a inscribirme al Ironman? No? Bueno, pues lo hice tras intentarlo cuatro veces y cerrar cuatro veces la página web de las inscripciones. Esperé un rato, me bebí dos cervezas y cuando empezaba ya a sentir ese agradable cosquilleo mental que produce el alcohol en la sangre, pude hacerlo al fin. Si de pequeño te dicen: Puedes jugar con lo que quieras, pero no presiones ese botón rojo! Al final, tras ignorarlo, mirarlo de reojo, acariciarlo suavemente… VAS A ACABAR APRETANDO EL PUTO BOTÓN! Pues lo mismo ocurrió conmigo. Joder, no les pasó igual a Adán y Eva? Cómo me voy a librar yo entonces?

Hay cosas que se pueden explicar facilmente, como por ejemplo, que dos tetas tiren más que dos carretas o que el gran tamaño de los dinosaurios, no les ayudó precisamente a no extinguirse… pero por contra, hay ciertas cosas que NO se pueden explicar. Por qué voy a correr un Ironman? No se. Solo puedo decir que NO PUEDO NO HACERLO.

P.D.: Hay otra cosa que me ilusiona de la misma manera que ser finisher y encima es a más largo plazo. Es un proyecto que me gusta cada vez más, pero sin embargo, tengo menos idea de cómo lo voy a sacar adelante que de cómo voy a salir del agua el día 21 de mayo… Tiene que ver con la fotografía y también tiene que ver mucho con lo que decía más arriba, NO PUEDO NO HACERLO. Lo aplazo, lo estudio, busco soluciones, tiro una piedra y escondo la mano… pero terminará saliendo adelante porque es algo que necesito.